MIS EQUIPOS DE RADIOAFICIONADO, ESCUCHA y DIEXISTA DE UESTRA AFICIÓN: LA RADIO

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LOS MEJORES TRIOS DE AMERICA

" VIVIR LA MUSICA ", nuevo CD de Carlos Carrascal

NUEVO CD. DE CARLOS CARRASCAL

"VIVIR LA MUSICA ", con las canciones de siempre

Contiene 17 temas entre boleros clásicos y rancheras de antología. CONTACTOS DE VENTA: Cel. 3213433528, Tel. fijo 5622615 y Mail: carlos.cacacla@gmail.com, en Ocaña, Colombia.

MITACALOA.- http://mitacaloa.blogspot.com

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" Sitio para comunicar aquellos "pálpitos del alma", en especial los que me deja la Música y la Poesía".

" VIVIR LA MUSICA ", nuevo CD de Carlos Carrascal

" VIVIR LA MUSICA ", nuevo CD de Carlos Carrascal
Boleros clásicos y rancheras de antología

martes, 5 de febrero de 2013

" VIVIR LAMUSICA ". CD de Carlos Carrascal

VIVIR LA MUSICA, ES UNA RECOPILACION DE TEMAS ROMANTICOS y RANCHERAS, GRABADAS EN EL AÑO 2011.


PALOMA NEGRA: RANCHERA

http://www.goear.com/listen/8711022/paloma-negra-carlos-carrascal

LOS EJES DE MI CARRETA

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CANCION MIXTECA. RANCHERA

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QUIZAS, QUIZAS, QUIZAS

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UN VIEJO AMOR

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BESAME MUCHO

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NOSOTROS

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GORRIONCILLO PECHO AMARILLO

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ANSIEDAD

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CIEN AÑOS

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DESPACITO

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TU ME ACOSTUMBRASTE

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HIPOCRITA

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FLOR SIN RETOÑO

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TOTAL

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TRES PALABRAS

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SIGAMOS PECANDO


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domingo, 9 de diciembre de 2012

ALEJANDRO JADAD, ES UNO DE LOS GENIOS QUE PUEDE CAMBIO LA VISIÓN DE LA SALUD A NIVEL MUNDIAL



Alejandro Jadad fue catalogado como uno de los genios que van a cambiar el mundo en este siglo.

"Lo que me hace más feliz es no saber", dice el científico colombiano Alejandro Jadad, que en el 2005 fue escogido por la revista 'Time' como uno de los genios que cambiarán al planeta en este siglo. El verbo que lo identifica, en consecuencia, es 'preguntar'. Y fue, justamente, con una pregunta -muy simple, en apariencia- que este anestesiólogo con doctorado en síntesis del conocimiento y tratamiento del dolor de la Universidad de Oxford causó revuelo internacional: "¿Qué es la salud?", interpeló a un grupo de expertos reunidos, en el 2008, durante la celebración de los 60 años de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El auditorio se quedó en silencio. También hubo risas. "Me motivó no saber la respuesta. Luego me dijeron, 'usted nos metió en este lío, usted nos saca'. Un año después estaba con 30 expertos en La Haya, creando un nuevo concepto de salud".
Nacido en Cereté (Córdoba) y de 49 años, Jadad es fundador y director del Centre for Global eHealth Innovation, de la Universidad de Toronto (Canadá), una red de más de 3.000 personas en el mundo que apoya proyectos de innovación en los que participan gigantes tipo Disney y Apple, y asesora a gobiernos, como China y Luxemburgo, que quieren cambiar sus sistemas de salud para buscar un mayor bienestar en sus habitantes. Jadad estuvo en Bogotá y habló con EL TIEMPO.
¿Por qué cambiar el concepto de salud?
Según la OMS, salud es "el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo ausencia de enfermedad". Con esa definición nadie podría ser saludable porque cualquier molestia afecta ese bienestar. Nuestra propuesta es que la salud es la capacidad de las personas o de las comunidades para adaptarse, o para autogestionar los desafíos físicos, mentales o sociales que se les presenten en la vida.
Entonces, ¿cuál es el papel del médico hoy?
Desde la antigüedad, se decía que es curar pocas veces, aliviar a menudo y consolar siempre. Pero, desde el descubrimiento de los antibióticos, creemos que podemos curarlo todo, y lo pusimos al revés: tratamos de curar siempre, aliviar de vez en cuando y consolar raras veces.
¿Y los sistemas de salud?
No funcionan porque continúan enfocados en eliminar enfermedades, y porque nos enferman. En Estados Unidos la principal causa de muerte es el sistema sanitario, por errores médicos, efectos secundarios de medicamentos y complicaciones de intervenciones, incluyendo infecciones. El 70 por ciento de lo que ocurre en los hospitales no debería pasar ahí. Ir a una consulta a que le chequeen la presión arterial es como ir a la tienda de la esquina a comprar leche en helicóptero.
Entonces, ¿para qué son los hospitales?
Para atender solo las enfermedades agudas, como las fracturas, la apendicitis o las que requieren cuidados intensivos porque la mayoría de las dolencias de la sociedad contemporánea son crónicas e incurables, como la artritis, la diabetes o la demencia.
Usted habla de cambiar modelos, ¿por qué?
Porque todos los modelos que guiaron nuestras vidas en el siglo XX ya no funcionan, se han vuelto nuestros enemigos: el sistema sanitario nos enferma y nos mata, el educativo nos embrutece y el financiero nos empobrece.
¿Y esto qué tiene que ver con la medicina?
Hace mucho que esto dejó de ser un tema de medicina. En nuestra red mundial estamos tratando de crear un futuro mejor, con nuevos modelos de cómo vivir, aprender, trabajar, entretenernos, etc.
¿Cree que lo va a lograr?
No, soy un pesimista feliz. Esta es mi estrategia para no frustrarme. No espero que haya cambios. Esto va a ser cada vez peor. Tal vez no tengamos salvación. Pero, como dije, me levanto cada día tratando de probar que estoy equivocado y que sí es posible el cambio. Si no hacemos algo radicalmente distinto, la mejor opción que nos queda para cambiar sería una pandemia, otra peste que elimine a tres cuartas partes de la humanidad.
¿Por qué tan trágico?
Primero, nos haría menos soberbios. Segundo, seríamos menos y el impacto en el planeta sería menor, y por lo menos nos daría la oportunidad para sobrevivir un poco más como especie. No hay especie que haya sobrevivido dominante ni para siempre. Creo en la Hipótesis Gaia (James Lovelock), que considera a la Tierra como un superorganismo que se autorregula, en el que nosotros nos hemos convertido en una infección. El calentamiento global es como la fiebre; los terremotos, como escalofríos y los tsunamis, como una gripa. La Tierra se está defendiendo y se va a deshacer de nosotros, si no nos portamos bien.
¿Qué podemos hacer?
Entender que está en juego nuestra supervivencia como especie y que los desafíos que enfrentamos necesitan respuestas que trasciendan los nacionalismos o regionalismos triviales. Las tecnologías de la información, en particular las móviles, nos están dando la oportunidad de unir esfuerzos a nivel global para promover altos niveles de bienestar para nosotros y el planeta. Y hay recursos para hacer esto posible. No hay justificación para que más de mil millones de personas en el mundo tengan hambre y no tengan techo, mientras que el consumismo de una minoría amenaza con acabar los recursos finitos que tenemos. Y no son felices.
¿Cómo un científico de Oxford termina hablando de este tema?
Porque lo considero el estado más importante al que podemos aspirar los humanos. ¿Qué puede ser más importante que tener la vida más plena y feliz hasta el último suspiro?
¿Cómo llegó a la felicidad?
He visto a mucha gente infeliz al final de la vida. Empecé como médico para curar. Luego, me convertí en anestesiólogo para calmar el dolor, pero vi que el dolor y el sufrimiento seguían; entonces me doctoré en tratamiento del dolor. Y, cuando trabajé con desahuciados, descubrí que hay otro dolor más allá del físico.
¿Cómo es ese dolor?
Usualmente, es causado por una carga tremenda de remordimientos, de cosas que dejamos sin hacer, de darle poca importancia a lo que es esencial en nuestras vidas y darnos cuenta muy tarde.
¿Y estudió científicamente el tema?
Sí. Descubrí gran cantidad de estudios con respecto a lo que nos puede ayudar a lograr niveles óptimos de felicidad. En mis años de formación, nadie me habló de lo que era una buena vida y una buena muerte, o de mi papel para lograrlo. Ahí, decidí que no iba a ser el médico tradicional y que quería aliviar esos dolores.
¿Cómo podemos hacerlo nosotros?
Entendiendo que es posible, y una vez tengamos nuestras necesidades básicas satisfechas. Y reconociendo que hay mucho que podemos hacer para aumentar nuestros niveles de felicidad y que, en la mayoría de los casos, no cuesta dinero. Todo parece indicar que el 50 por ciento de nuestros niveles de felicidad son determinados genéticamente; el 10, por lo que la plata puede comprar y el 40 restante, por lo que hacemos y pensamos; en esto último están nuestras oportunidades.
Entonces, ¿el dinero no compra la felicidad?
Hasta cierto punto. Luego de satisfacer nuestras necesidades básicas, parece existir un tope. En Estados Unidos es de unos 70.000 dólares al año. De ahí para allá, no solo no te hace feliz, sino que te perturba.
¿Esto es científico?
En su mayoría. Casi todo se puede medir. Hay métodos y muchísimos estudios serios. Se puede, incluso, evaluar el nivel de felicidad que tenemos individualmente y, aun, como naciones. Bután comenzó esta tendencia. Ahora, países como Gran Bretaña y Francia están implementándolo para guiar sus decisiones de gobierno.
¿Somos más felices ahora?
Las cifras de EE. UU. muestran que en los últimos 60 años los niveles de felicidad no han aumentado, aunque los niveles de ingresos sí. Sorprendentemente, las mujeres parecen estar menos felices en la mayoría de los países más avanzados del mundo, no obstante lo logrado con la igualdad de género.
¿Cómo podemos buscar la felicidad?
Preguntándonos qué es lo que más nos hace felices e identificando el verbo que mejor lo representa. En mi caso, lo que más feliz me hace es no saber. Por lo tanto, mi verbo es preguntar. Una vez hayamos definido esto, hay que buscar la mejor manera para conjugarlo tan frecuentemente como sea posible y ayudar a todas las personas a que conjuguen el suyo. Esta tarea, usualmente, no se puede hacer solo: uno necesita ayuda. Me di cuenta de que mi peor enemigo soy yo. Que nadie como yo puede hacerme daño, y por eso creé una junta directiva personal, que incluye a mis hijas, Alia y Tamen, y a mi esposa Martha. Ella me enseñó la importancia de pensar en la máscara de oxígeno.
¿Qué máscara?
Yo tenía la manía de complacer a todo el mundo. Mi esposa me decía: "Primero tú". Nunca entendí. Una vez, en un avión, escuché las recomendaciones de seguridad, esas que hablan de las máscaras de oxígeno. "Colóquese la máscara primero, aun si viene con niños", y solo ahí la entendí. Preguntarse lo que lo hace a uno más feliz y proteger su verbo es equivalente. Solo si eres feliz puedes ayudar a los demás. ¿Sabes qué es lo que más feliz te hace? ¿Cuál es tu verbo? ¿Tienes puesta tu máscara de oxígeno?
¿Quién es Alejandro Jadad?
Es el científico colombiano de mayor reconocimiento mundial por su trabajo en ciencias de la información y tecnologías aplicadas en salud. Se graduó de médico y anestesiólogo de la Universidad Javeriana, y a los 27 años fue aceptado como estudiante de posgrado de la prestigiosa Universidad de Oxford, en el Reino Unido. Allí se convirtió en el primer doctor en síntesis del conocimiento de esa institución. Profesor de la Universidad de McMaster (Canadá) y catedrático de la Universidad de Toronto, hoy es conferencista en foros mundiales.
"Es claro que lo que se puede contar o medir no es suficiente para entender los aspectos más importantes de nuestras vidas", dice. Por eso, agrega, le ha tocado estudiar también filosofía, teología, historia y arte.

JORGE QUINTERO
Redacción Domingo

jueves, 4 de octubre de 2012

Quietas sobre el tejado
las palomas
miran pasar el tiempo
sin premura.
filosofas de la vida
piensan ellas:
todo esto es ya para nosotras.
! Por què no hacer 
como ellas?.

Colgando de las ceibas
sus cabellos
su compañera en años
yace herida;
el tiempo le ha cobrado
su existencia
nos duele verla asì
pero es inùtil
todo lo que comienza, un dìa, 
es ausencia.

Un vuelo de paloma
tu presencia
tenue como la brisa, 
estàs aquì.
Quieres cubrirme todo
y no por 
siento que estàs conmigo.

Los ruìdos de la calle
estàn presente
como alguna vez estuviste
para mì.
Ellos asordinados
van quedando
como el recuerdo vivo
que eras
tù.

En esta hora quieta
al mediodìa
siento llegar mis sueños
en vigilia.
Acuden hasta mì
para escribirlos
como cosas pendientes
por hacer.


                                     -------- 000 ---------

Con el claro de la aurora
nacì un dìa de primavera
al lado de mansa fuente
muy cerca de la piñuela.

Con trompos y con chicharras
mi infancia fue bullanguera
con la arcilla del recodo
labrò mi alma las quimeras.

Poe eso allì, vio mi casta
crecer en tierras primeras
el valor y la hidalguìa
de una raza tesonera.

Con pizarra bajo el brazo
y regresando a la escuela
me recibe doña Ninfa
con mi bolso de franela.

Mi vida me ha dado todo
amor, risa y desengaño
pero mi alma como el fènix
renace con fuerza nueva.

Canicas y tiraderas
van formando la amalgama
con serenatas y amores
con invierno y primaveras.

Los sueños que me he forjado
se han hecho como banderas
ondeando con el viento
para que nunca se mueran.


                                         ---------------- 000 -----------


miércoles, 4 de julio de 2012

POEMAS

POEMAS

Sándalo quiero ser

Si he llegado con ansia
En las pupilas, por marcar pinceladas
En tu cara, es porque quiero dejar
Para otros días, tu recuerdo estampado
En la memoria y así rememorar*
Sin que se pierdan esas horas acaso
Ya olvidadas.

Vano seria pronunciar tu nombre, sin siquiera
Un temblor en mis adentros;
Dejar pasar las paginas del libro
Que fuimos tu y yo sin que los sueños,
Despierten del letargo
En que quedaron
Por nuestra abulia ciega
Y traicionera.

Hoy la nieve
El corazón lacera y lo llena
De inciertos sinsabores,
Que fácil fue el herir sin que supieras
Que las horas que amargas convertías,*
Eran red soterrada que sembrabas
En ese devenir
Sin primavera.

Pero eso ya no importa
Sigo siendo, como ese árbol noble
Que no vieras;
Sándalo yo seré para tus penas
Devolviendote aromas mañaneros.

Te espero como siempre si regresas
Al huerto que dejaste
Una mañana,
Oirás los mismos trinos a la espera
De dulces mimos y*
Ojalá así fuera,
De los atardeceres que gustabas
Mirando un arrebol como lo hacías,
En la serena tarde*
En primavera.

Las palabras te nombran.

Sonar de las palabras
Como el agua del río, para nombrarte
A ti;
Sentir que brotan raudas
Las raíces para seguir tu sombra;
Mujir de los sonidos sin saber que hacer,
Si quedarse dormidos en la nube
Que te mira absorta,
O murmurar apenas, un tibia canción
Para tus pasos;
Toda la tarde quiere que la penetres
Honda,
Sintiendo entre su vientre
Que le bullen cantos.

Es raro así pensarte,
Pero es preferible
A no sentir tu piel rozando con la mía*
Y que las horas pasan
Sin dejar tu rastro, esculpido
En el mío.

Que seria de las palabras, si no pudieran
Solas,
juntarse como niñas para jugar la ronda
Y componer tu nombre sobre el lienzo
Invisible que tienes en las sienes,
Y que va atesorando lo que quieren decirte,
Para que el viento
No las riegue sobre lejanos cielos;
Que quizá no conozcan
Lo precioso que guardas, dentro de esos*
Luceros que te alumbran la cara;
Ni entiendan que tu tienes en la
Mitad del alma,
Un remanso infinito donde guardas
Mis ansias y que sola tu sabes
Sacar a que acompañen,
Mis horas y mis días repletos
De nostalgia
EN EL PARQUE
Quietas sobre el tejado: las palomas
Miran pasar el tempo
Sin premuras;
Filósofas de la vida
Piensan ellas:
Todo lo que hay es ya
Para nosotras.
¿Por qué no hacer como ellas?
Colgando de las ceibas: sus cabellos
Su compañera en años
Yace herida,
El tiempo le ha cobrado
Su existencia
¡Nos duele verla así
Pero es la vida;
Todo lo que comienza,
Un día, es ausencia.
Un vuelo de paloma: tú presencia
Tenue como la niebla
Estás conmigo,
Quieres cubrirme todo
Y no por eso,
Siento que estás aquí.
Los ruidos de la calle: están presentes
Como alguna vez estuviste
Para mí;
Ellos, asordinados van quedando
Como el recuerdo vivo:
Que eras tú.
En esta hora quieta: es mediodía
Siento llegar mis sueños
En vigilia;
Acuden hasta mí para escribirlos
Cosas cosas pendientes
Por hacer.
Memoria musical
Bello nombre de mujer
Que se quedó en la canción,
Y que parece repetirse
En todas las etapas de nuestros amores tempranos;
Primero era una sonrisa tímida,
Que al hacerlo mostraba sus mohines
De niña adolescente;
Después, otra más tarde, reía con cascabeles
En el alma y hacía sonar las tardes
Como tamborina decembrina;
La de más acá
Era suave remanso que fluía,
Quieta y tranquila como el agua de la fuente;
Y muchas otras
Tenían todas distintas tesituras;
Pero la mayoría de ellas, quedaron
Colgadas como notas preciosas
En el pentagrama del oído,
Como acordes que hoy suenan
Con suave entonación que acaricia
El espíritu
Y le da solaz al alma.
Bellos nombres de mujer que con distintas
Letras,
Han quedado grabados en el noble lienzo
Del corazón, como tatuajes
Imborrables.
Cómo nos reíamos;
Qué de malabares
Salían de las manos para atenazar
Sin que se fuera de nosotros,
La pasión sutil
Que desenredábamos de ese ovillo insondable
De los besos.
Mis recuerdos,
De esos nombres de mujeres
Han quedado como fotografía musical,
Que siempre suena sin que me lo proponga.
Están ahí como impulsos prontos
A sonar y a despertar y a atenazar,
Dando más vida a la vida
Más notas a la canción
Más color al cuadro
Más inspiración al pintor, al compositor, al poeta, al artista.
HABLAS CON BESOS

Desnudo ante el ocaso
Que transcurre
Viendo cruzar bandadas de palomas
Se desgajan palabras
Sobre el blanco
De este papel ansioso
De los versos.


Eran negros o pardos, aquellos ojos,
Que miraban con abulia
Todo;
O era el brillo sutil
Que desgranabas
Sobre la tersa piel
Que te arropaba,
Lo que hacia mas intima
La noche.


Fui conejillo insomne entre tus manos;
Fui veleta dormida
Entre tu brisa;
Y novel marinero en el poniente
Al jugar de tus ojos y tu risa.


Quiero graduarme en besos
Y caricias
En tus aprendizajes sin palabras
Para que solo escribas
En mis labios,
Con lineas rojas de pasión y entrega.


Guarda todas las horas que has dejado
Sueltas,
En esos recovecos de tu mente,
Que solo sabe traducir en besos,
Lo que quieres
Decir
Y que no aciertas.